La Reserva Estratégica de Petróleo se acerca a su límite legal: ¿qué puede ocurrir con el WTI?
Estados Unidos está consumiendo rápidamente su principal seguro frente a las crisis petroleras. Sin embargo, el verdadero peligro no aparece cuando la reserva alcanza una cifra concreta, sino cuando deja de poder entregar suficientes barriles con rapidez.
Datos actualizados al 28 de julio de 2026.
La Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos, conocida como SPR por sus siglas en inglés, se encuentra nuevamente en el centro del mercado energético.
Tras la grave alteración de los flujos de petróleo procedentes de Oriente Medio, la Administración estadounidense autorizó en marzo de 2026 la liberación de hasta 172 millones de barriles como parte de una acción coordinada con los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía.
El objetivo era sencillo: introducir petróleo adicional en el mercado, aliviar la escasez inmediata y contener la subida del crudo y de los combustibles.
Pero esta estrategia tiene un límite.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, la SPR contenía 311,447 millones de barriles en la semana terminada el 17 de julio de 2026. Esto supone aproximadamente 59 millones de barriles por encima del umbral legal de 252,4 millones. [1]
¿Qué sucederá cuando se alcance ese nivel? ¿Dejará Estados Unidos de liberar petróleo? ¿Subirá automáticamente el WTI? ¿Y qué ocurriría si las instalaciones alcanzasen sus límites técnicos antes que sus límites legales?
La respuesta es más compleja de lo que parece.
El límite de 252,4 millones no es un suelo absoluto
Uno de los errores más frecuentes consiste en afirmar que la legislación estadounidense prohíbe que la SPR descienda por debajo de 252,4 millones de barriles.
No es exactamente así.
La legislación establece distintas vías para utilizar la reserva.
Una de ellas permite al presidente ordenar una liberación limitada cuando existe, o puede aparecer, una escasez energética relevante que no llega a constituir una interrupción extremadamente grave.
Esta modalidad está sometida a varias restricciones:
- no puede superar los 30 millones de barriles por episodio;
- no puede prolongarse durante más de 60 días;
- no puede utilizarse si la reserva ya contiene menos de 252,4 millones de barriles;
- tampoco puede hacer que el inventario descienda por debajo de ese nivel.
Por tanto, al alcanzar los 252,4 millones, el Gobierno pierde el acceso a esta modalidad limitada de intervención. [2][3]
Sin embargo, la reserva todavía puede utilizarse si el presidente declara una interrupción grave del suministro energético o si Estados Unidos debe cumplir sus obligaciones dentro de una actuación coordinada de la Agencia Internacional de la Energía.
En otras palabras:
Los 252,4 millones de barriles no constituyen una barrera física infranqueable. Son una barrera legal para una clase concreta de liberación.
El Congreso también conserva la capacidad de modificar la ley, autorizar ventas específicas o alterar las condiciones bajo las que puede utilizarse la reserva.
El mercado no esperará a que se alcance exactamente el límite
Los mercados financieros descuentan los acontecimientos antes de que se produzcan.
Por ello, el WTI probablemente no permanecerá inmóvil hasta que la SPR marque exactamente 252,4 millones de barriles para después reaccionar de forma repentina.
Los operadores observarán previamente:
- el ritmo semanal de retirada;
- los contratos adjudicados por el Departamento de Energía;
- las fechas previstas de entrega;
- la disponibilidad de cada instalación;
- las importaciones estadounidenses;
- los inventarios comerciales;
- la situación de las refinerías;
- la evolución de los flujos a través de Hormuz;
- las decisiones de producción de la OPEP+.
Cuando el mercado perciba que el flujo procedente de la SPR está próximo a terminar, comenzará a incorporar una menor oferta disponible en sus precios.
El primer efecto podría no aparecer en el precio visible del WTI, sino en la estructura temporal de los futuros.
El primer aviso probablemente aparecerá en la backwardation
Cuando existe suficiente petróleo, los precios de los distintos vencimientos suelen mantenerse relativamente próximos.
Cuando los compradores necesitan barriles inmediatamente, los contratos cercanos pueden encarecerse frente a los contratos más lejanos. Esta estructura se denomina backwardation.
El final de las liberaciones de la SPR implicaría la desaparición de una fuente temporal de oferta física. Las refinerías tendrían que sustituir esos barriles mediante:
- mayores importaciones;
- compras a productores estadounidenses;
- reducción de exportaciones;
- utilización de inventarios comerciales;
- competencia por crudos alternativos.
Por tanto, antes de observar una subida vertical del WTI, podríamos ver:
- fortalecimiento de los contratos cercanos;
- aumento de la backwardation;
- encarecimiento de los barriles con entrega inmediata;
- mayores primas en determinados crudos físicos;
- mayor volatilidad de los diferenciales regionales.
Este sería el mensaje del mercado:
El petróleo todavía existe, pero cuesta más encontrarlo en el lugar y en el momento adecuados.
¿Subirá necesariamente el WTI?
El final de las liberaciones de la SPR sería un factor alcista, pero no garantiza por sí solo una subida permanente del WTI.
Su impacto dependerá de lo que esté sucediendo en el resto del mercado mundial.
Escenario 1: continúa la interrupción de Oriente Medio
Si los flujos a través de Hormuz continúan restringidos y la SPR deja de aportar barriles, desaparecerían simultáneamente dos fuentes importantes de oferta.
En ese caso cabría esperar:
- subida del WTI;
- mayor backwardation;
- reducción de inventarios comerciales;
- presión sobre gasolina y destilados;
- fortalecimiento de los productores de petróleo;
- aumento de la prima de riesgo geopolítica.
La reacción podría ser especialmente fuerte si el mercado considera que Estados Unidos ya no dispone de suficiente capacidad para responder a un segundo incidente.
Escenario 2: se normalizan los flujos internacionales
Si Hormuz recupera buena parte de su actividad, los barriles que regresen al mercado mundial podrían compensar ampliamente el final de las liberaciones estadounidenses.
En ese escenario, el petróleo podría bajar incluso mientras la SPR continúa reduciéndose.
Esto demuestra que la reserva no debe analizarse de forma aislada.
La SPR puede suavizar o retrasar un movimiento del mercado, pero no puede dominar permanentemente una variación mundial de varios millones de barriles diarios.
Escenario 3: aumenta la producción o cae la demanda
Una respuesta rápida de la producción estadounidense, una ampliación de la oferta de la OPEP+ o una desaceleración económica también podrían compensar la desaparición de los barriles estratégicos.
Por eso, alcanzar el límite legal no implica automáticamente que el WTI vaya a una cifra determinada.
Lo que sí cambia es la asimetría del riesgo: con una reserva más reducida, las malas noticias tienen potencial para producir movimientos más violentos.
El efecto sobre los inventarios comerciales
La SPR y los inventarios comerciales no son lo mismo.
La primera pertenece al Gobierno y actúa como seguro estratégico. Los inventarios comerciales pertenecen a refinerías, productores, comercializadores y otras empresas privadas.
Cuando la SPR libera petróleo, parte de la demanda de las refinerías puede satisfacerse sin consumir tantos barriles del sistema comercial.
Cuando las liberaciones terminan, esa protección desaparece.
Las refinerías deben entonces:
- importar más crudo;
- comprar más petróleo nacional;
- reducir su nivel de procesamiento;
- recurrir a inventarios comerciales;
- competir por barriles disponibles en el mercado físico.
En la semana terminada el 17 de julio, los inventarios comerciales estadounidenses de crudo se situaban en 411,7 millones de barriles, aproximadamente un 6 % por debajo de la media de los cinco años anteriores.
Las existencias de gasolina estaban un 7 % por debajo de la media y las de destilados un 10 % por debajo. Al mismo tiempo, las refinerías funcionaban al 96,1 % de su capacidad. [4]
Esto significa que el final de las liberaciones podría llegar en un mercado que no dispone de un colchón comercial extraordinariamente holgado.
No todos los petróleos reaccionarán de la misma manera
Hablar del precio del petróleo como si existiera un único barril resulta engañoso.
La SPR almacena crudos dulces y crudos con mayor contenido de azufre. Aproximadamente el 40 % del petróleo almacenado es sweet y el 60 % es sour, una composición diseñada para adaptarse principalmente a las necesidades de las refinerías de la costa del Golfo. [5]
Muchas refinerías estadounidenses están preparadas para procesar crudos medios y pesados con mayor contenido de azufre.
Si desaparece una parte importante de esta oferta, podrían beneficiarse especialmente los productores de:
- crudos pesados canadienses;
- crudos medios del Golfo de México;
- determinados crudos latinoamericanos;
- grados con características adecuadas para las refinerías complejas estadounidenses.
Por ello, el efecto podría aparecer con mayor claridad en los diferenciales entre calidades que en el propio precio general del WTI.
¿Qué sucedería con el diferencial Brent-WTI?
No existe una única respuesta.
Si la escasez se concentra en Estados Unidos
El WTI podría fortalecerse frente al Brent porque las refinerías estadounidenses competirían por un número menor de barriles disponibles.
En ese caso, el diferencial Brent-WTI tendería a estrecharse.
Si el problema continúa siendo mundial
Si la principal escasez sigue originándose en Oriente Medio, el Brent podría mantener una prima considerable sobre el WTI.
En ese caso, el diferencial podría permanecer elevado o incluso ampliarse.
Si Estados Unidos reduce sus exportaciones
El mercado estadounidense conservaría más petróleo dentro del país, lo que ayudaría relativamente al suministro interior, pero retiraría barriles del mercado internacional.
Esto podría sostener al Brent y a otros marcadores internacionales.
Por tanto, el diferencial dependerá de dónde se encuentre la escasez marginal:
Dentro de Estados Unidos o en el resto del mundo.
El verdadero riesgo no es legal, sino operativo
Incluso cuando la SPR contiene cientos de millones de barriles, no significa que todos ellos puedan entregarse inmediatamente.
El petróleo está almacenado en cavernas salinas subterráneas situadas en cuatro grandes complejos de Texas y Luisiana. Para extraerlo se necesita una combinación de:
- pozos en buen estado;
- presión adecuada;
- agua y salmuera;
- bombas;
- tuberías;
- tanques;
- sistemas de refrigeración;
- conexiones con oleoductos y terminales;
- capacidad disponible en la infraestructura comercial.
El Departamento de Energía indica una capacidad de diseño de aproximadamente 4,4 millones de barriles diarios durante un máximo de 90 días, tras los cuales el ritmo comenzaría a disminuir a medida que se vacían las cavernas. [5]
Sin embargo, un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno estadounidense —GAO—, firmado el 29 de mayo de 2026 y publicado el 26 de junio, ofrece una imagen mucho menos favorable.
Según las estimaciones del propio Departamento de Energía recogidas en ese informe, a diciembre de 2025 la capacidad efectiva de retirada era de aproximadamente 2,7 millones de barriles diarios, equivalente al 61 % de la capacidad de diseño de 4,4 millones.
La capacidad efectiva de llenado era de unos 440.000 barriles diarios, frente a una capacidad de diseño de 785.000; apenas un 56 %. [6]
Pero el dato más relevante para el mercado es el tercero, y suele pasarse por alto: la capacidad efectiva de distribución —los barriles que realmente pueden salir hacia oleoductos, terminales y refinerías— era de 3,35 millones de barriles diarios, frente a una capacidad de diseño de 6,36 millones; es decir, apenas un 53 %. [6]
El cuello de botella no está solo bajo tierra. También se encuentra en el tramo que conecta la reserva con el mercado.
Además, más de una cuarta parte del inventario no estaba disponible para su retirada por una combinación de obras y cierres de cavernas.
La GAO añade un matiz que amplifica todo lo anterior: existen límites efectivos al ritmo al que la SPR puede distribuir crudo incluso cuando no existe escasez física dentro de la reserva, porque el sector comercial opera actualmente con muy poca capacidad libre en sus propios oleoductos y tanques.
Esa congestión puede reducir el impacto marginal de cualquier liberación. [6]
Dicho de otro modo:
Incluso funcionando correctamente, la SPR puede mover el mercado mucho menos de lo que sugieren sus cifras nominales de inventario.
No existe un único “suelo técnico” oficial
A veces se mencionan cifras como 200, 160 o 150 millones de barriles como supuesto límite operativo de la SPR.
Estas estimaciones deben tratarse con cautela.
No existe un único volumen oficial a partir del cual toda la reserva deje de funcionar. La capacidad depende de la distribución del petróleo entre instalaciones y cavernas.
Dos reservas con el mismo volumen total pueden tener capacidades de entrega muy diferentes.
Por ejemplo, una instalación puede encontrarse:
- parcialmente cerrada por obras;
- limitada por falta de capacidad para gestionar salmuera;
- afectada por baja presión;
- conectada a oleoductos congestionados;
- cargada con petróleo de elevada presión de vapor;
- dependiente de un único pozo para acceder a determinadas cavernas.
Por tanto, el límite técnico no debe entenderse como una cifra única, sino como una degradación progresiva de la capacidad de respuesta.
Los problemas técnicos pueden aparecer antes de alcanzar el límite legal
La GAO ha identificado varias vulnerabilidades importantes. [6]
Infraestructura envejecida
La mayoría de los pozos de la SPR ha superado ampliamente su vida de diseño habitual, estimada entre 20 y 30 años.
El segundo pozo más nuevo tenía ya 38 años.
Deformación de pozos
En Big Hill, más del 70 % de los pozos presentaba deformaciones moderadas o graves en sus revestimientos, según evaluaciones realizadas en 2023.
Cavernas con un único acceso
En West Hackberry, numerosas cavernas dependen de pozos de entrada única. Si uno de esos pozos falla, el petróleo almacenado puede quedar temporalmente inaccesible.
Presión de vapor
Determinados crudos pueden desarrollar una presión de vapor elevada, limitando su entrega durante las épocas más cálidas o haciendo necesario mezclarlos con otros barriles.
El alcance del problema es mayor de lo que sugiere su apariencia técnica. El Comité de Presión de Vapor del Departamento de Energía concluyó en 2023 que siete de los ocho flujos de entrega de la SPR —crudo dulce y crudo ácido en cada uno de los cuatro emplazamientos— no podrían alcanzar su ritmo máximo de retirada, ya fuera por problemas de presión de vapor o por inventario insuficiente. [6]
El comité recomendó con firmeza reanudar de inmediato la construcción de una nueva planta de desgasificación, eliminada del proyecto de extensión de vida para no rebasar el presupuesto. A día de hoy no existe financiación confirmada para retomarla.
Es, probablemente, la ilustración más clara del concepto central de este artículo: barriles que figuran en el inventario, pero que no pueden entregarse al ritmo requerido.
Mantenimiento pendiente
El Departamento de Energía estimaba en unos 230 millones de dólares el retraso acumulado en grandes trabajos de mantenimiento a finales de 2025.
La GAO concluyó que la capacidad operativa de la reserva se encontraba en riesgo por la combinación de infraestructura envejecida, obras incompletas y falta de inversión suficiente. [6]
El agotamiento efectivo puede llegar antes que el agotamiento contable
Este es el concepto más importante.
Una reserva puede seguir contabilizando 250 o 200 millones de barriles y, sin embargo, no ser capaz de suministrar al mercado el volumen diario necesario para frenar una crisis.
Puede haber petróleo dentro de las cavernas, pero resultar:
- inaccesible;
- demasiado lento de extraer;
- inadecuado para las refinerías disponibles;
- difícil de transportar;
- limitado por problemas de seguridad;
- bloqueado por obras o averías.
Esto crea una diferencia fundamental entre:
- Inventario contable: cuántos barriles existen.
- Inventario accesible: cuántos pueden extraerse.
- Capacidad de retirada: cuántos pueden salir de las cavernas.
- Capacidad de distribución: cuántos pueden llegar realmente al mercado.
La SPR se agota económicamente cuando deja de poder entregar suficientes barriles a tiempo, no cuando su inventario llega literalmente a cero.
La reposición puede crear un segundo efecto alcista
La actuación de 2026 se estructuró principalmente como un intercambio.
Las empresas reciben petróleo ahora, pero deben devolverlo posteriormente junto con una cantidad adicional como prima.
El Departamento de Energía anunció que los 172 millones de barriles liberados serían sustituidos por aproximadamente 200 millones de barriles, lo que el secretario de Energía describió como «un 20 % más de barriles de los que se van a retirar». [7]
Conviene precisar la aritmética: 200 millones frente a 172 millones representan aproximadamente un 16 % adicional, no un 20 %. La cifra oficial redondea al alza.
Las condiciones contractuales concretas, sin embargo, son incluso más exigentes que ese titular.
La primera licitación, correspondiente a 86 millones de barriles, fijó primas mínimas de devolución de entre el 18 % y el 22 %. El tramo superior se aplicaba al crudo sour, más difícil de colocar.
Una adjudicación posterior se cerró con una prima cercana al 28 %.
Traducido a términos de mercado:
La demanda futura necesaria para devolver el petróleo podría superar los 200 millones de barriles y concentrarse entre finales de 2026 y 2028.
Esto tiene dos fases.
Primera fase: liberación
Los barriles salen de la SPR y aumentan temporalmente la oferta disponible.
El efecto inmediato es bajista o moderador para los precios.
Segunda fase: devolución
Las empresas deben adquirir o producir petróleo para devolverlo a la reserva.
Esos barriles dejan de estar disponibles para el mercado comercial.
Por tanto, la operación que hoy contiene los precios puede transformarse posteriormente en una fuente adicional de demanda.
El Gobierno no solo dejará de vender o prestar petróleo: comenzará a absorberlo.
El efecto alcista de la reposición podría ser mayor de lo que sugiere el titular oficial, especialmente si las devoluciones coinciden con un mercado ajustado, inventarios comerciales bajos o una oferta internacional restringida.
Cuatro escenarios posibles
Escenario A: las retiradas terminan cerca de 252,4 millones
Sería el resultado más ordenado.
Probablemente produciría:
- apoyo moderado al WTI;
- mayor backwardation;
- presión sobre inventarios comerciales;
- crecimiento de las importaciones;
- primas superiores para determinados crudos físicos;
- aumento de la sensibilidad ante noticias geopolíticas.
Escenario B: se continúa por debajo mediante poderes de emergencia
A corto plazo llegarían más barriles al mercado, moderando el precio.
Pero también aumentaría la preocupación por la capacidad de Estados Unidos para responder a una nueva crisis.
El resultado podría ser inicialmente bajista y posteriormente alcista.
Escenario C: la capacidad técnica se deteriora antes
Sería el escenario más peligroso.
El mercado descubriría que la reserva conserva un volumen relevante, pero no puede entregarlo al ritmo esperado.
Esto podría provocar:
- fuerte backwardation;
- saltos en los diferenciales físicos;
- tensión en crudos medios y pesados;
- mayores márgenes de refino;
- presión sobre diésel y combustible de aviación;
- pérdida de credibilidad de la SPR;
- mayor violencia en la reacción a cualquier interrupción adicional.
Escenario D: se normaliza Oriente Medio
El regreso de suficientes barriles internacionales podría compensar el final de las liberaciones.
El WTI podría mantenerse estable o bajar, aunque la SPR se aproximase al límite legal.
Consecuencias para las empresas petroleras
El final de las liberaciones no beneficiaría por igual a todas las compañías.
Productores estadounidenses
Se beneficiarían de un WTI más elevado y de una mayor competencia por el crudo doméstico.
Productores canadienses
Podrían resultar especialmente favorecidos si las refinerías de la costa estadounidense necesitan sustituir crudos medios o pesados procedentes de la SPR.
Refinerías
El resultado sería mixto.
Pagarían más por el crudo, pero podrían disfrutar de mayores márgenes si los precios de gasolina, diésel y combustible de aviación suben todavía más.
Oleoductos y terminales
Podrían beneficiarse de mayores importaciones, cambios en los flujos regionales y aumento de la utilización de infraestructuras.
Sin embargo, si el sistema comercial ya opera cerca de sus límites, la congestión también podría impedir que parte de los barriles disponibles llegue rápidamente a las refinerías que los necesitan.
Empresas muy dependientes del consumo
Aerolíneas, transportistas y compañías intensivas en combustible sufrirían una subida prolongada de los productos refinados.
Conclusión
Cuando la Reserva Estratégica alcance los 252,4 millones de barriles, Estados Unidos no se quedará automáticamente sin capacidad legal para utilizarla.
Lo que perderá será una modalidad concreta de liberación limitada.
Ante una crisis grave, una obligación internacional o una nueva autorización del Congreso, todavía podrían producirse retiradas adicionales.
Por eso, no debe esperarse un “día del precipicio” en el que el WTI suba automáticamente al tocarse esa cifra.
El mercado probablemente reaccionará antes, especialmente a través de:
- la backwardation;
- los diferenciales físicos;
- los inventarios comerciales;
- las primas de los crudos medios y pesados;
- los precios de gasolina y destilados.
Pero el factor realmente preocupante es el límite operativo.
Una ley puede modificarse. Un presidente puede declarar una emergencia. El Congreso puede autorizar una nueva actuación.
Lo que no puede resolverse mediante una orden política es un pozo deformado, una caverna inaccesible, un crudo con demasiada presión de vapor, una tubería congestionada o una instalación incapaz de extraer y distribuir petróleo con suficiente rapidez.
La principal señal de alarma no llegará cuando Estados Unidos se quede sin barriles.
Llegará cuando el mercado concluya que la SPR ha dejado de ser capaz de contener eficazmente el siguiente choque petrolero.
Referencias
[1] U.S. Energy Information Administration — EIA.
Weekly U.S. Ending Stocks of Crude Oil in SPR
[2] Departamento de Energía de Estados Unidos — DOE.
Statutory Authority for an SPR Drawdown
[3] Código de Estados Unidos, título 42, sección 6241.
42 U.S.C. § 6241 — Drawdown and sale of petroleum products
[4] U.S. Energy Information Administration — EIA.
Today in Energy, 22 de julio de 2026 — Commercial crude oil inventories and refinery activity
[5] Departamento de Energía de Estados Unidos — DOE.
Strategic Petroleum Reserve: Frequently Asked Questions
[6] U.S. Government Accountability Office — GAO.
GAO-26-106918 — Energy Security: Congress and DOE Need a Unified Plan to Align Priorities and Investments for the Strategic Petroleum Reserve
[7] Departamento de Energía de Estados Unidos — DOE.
United States to Release 172 Million Barrels of Oil From the Strategic Petroleum Reserve — 11 de marzo de 2026
Aviso: este artículo tiene una finalidad exclusivamente educativa e informativa. No constituye una recomendación de inversión ni una previsión garantizada sobre el precio del petróleo.